Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl niño se encontraba atado de manos y pies, amordazado y con un saco de papas apestosas en la cabeza, no podía ver, pero claro que escuchaba.
—Déjalo, es solo un maldito niño—chistó la voz de un hombre molesto—déjalo que se muera.
—Pero será testigo…
—Solo golpéalo en la nuca, se le borrará la memoria.
—Julien…







