Cuando conocí a Leonard hace tres años mi vida se volvió un caos, aunque fuesen solo dos días.
Repentinamente, después de mi ceremonia de graduación todo volvió a la normalidad, había hablado con Jasón, me había quedado para curarle las heridas, nuestro rompimiento fue inevitable, no fue en muy buenos términos, pero tuvo que dejarme en paz cuando cumplí mi amenaza.
Jasón usó su “fama” para soltar bastantes chismes sobre mí, alentando también sobre mi pasado. Harta de todo, las chicas y yo plane