Mundo de ficçãoIniciar sessãoAbro la puerta con cautela y me quito los tacones para no hacer ruido al caminar por los pasillos. Me agarro a la barandilla para subir el tramo de escaleras que me esperan y camino de puntillas, pero sólo tengo tiempo de llegar al segundo piso.
Oigo pasos y gimoteos ahogados.
—Becca, ¿eres tú? —gimotea Dylan.
—Sí, soy yo —murmuro—: vuelve a la cama —digo con el tono más dulce que encuentro.
Cam







