Mundo ficciónIniciar sesiónMientras el ataúd iba bajando, mi madre dijo unas palabras: -Padre querido, quiero pedirte perdón por haber sido tan injusta contigo al negarte la posibilidad de defenderte en aquel entonces. Gracias a mi actitud me condené a ser infeliz y te condené a estar junto a mí; en conclusión, nos condené a separarnos y no apoyarnos cuando más lo necesitábamos, a no compartir las fechas especiales juntos, a no cuidarnos. No he podido perdo







