85

Para que la señora Gaviota no lo siguiera controlando con sus decisiones, Nataniel la envió a la mansión y también mandó a recoger de la escuela a la pequeña Lupita para que ambas estén custodiadas en la mansión.

En algún lugar…

—¡Uy, carnal! Creo que esta joyita que le llevamos a nuestro jefe le encantará mucho más que la que él nos encargó. —Le comentó un hombre malo al otro.

—¿Tú crees? Yo desde ya presiento que nos va a enviar al carajo, para mí que mejor le hubiésemos traído a su objetivo.
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP