Aquella mujer se estremeció con ese gesto y esas palabras, pero como ella está segura de que el hombre no va a desconfiar de su palabra, entonces se ha tranquilizado y ha vuelto a pedirle que sigan comiendo su almuerzo que lamentablemente fue interrumpido por Kervin.
Al salir de la empresa de su hermano, Kervin llamó a su cuñada y de inmediato le dio la buena noticia. A ella le dio mucho gusto saber eso, pero, ¿de qué le sirve alegrarse? Si su esposo ya fue claro en decirle que no quiere volver