El padre salió de la habitación, los hermanos se quedaron conversando, tratando de adivinar entre ellos cuál será ese movimiento que su padre está haciendo y que asegura que revelará una gran mentira y se sabrá la verdad.
Minutos más tarde se asomó una de las empleadas de la casa y les informó que su padre les espera en la sala de descanso. Allí llegaron, pero aparte de su madre solo está la chiquilla rebelde, a la que le brillaron los ojos al verlo aparecer.
—Hasta que al fin te dignas a verme