El hombre continuó relatando los hechos.
Me sorprendí cuando este señor me enfrentó, entonces decidí colaborar, porque yo si estaba dispuesto a hacerme cargo de mi hijo con ella y…
—¿Estabas? ¿Quién te ha dicho que ahora no lo harás?
Protestó la mujer.
—No, ya no lo quiero hacer, ahora estoy en dudas y no sé si esa criatura es mía, así como quisiste engañar a este hombre, quizá conmigo lo estés haciendo también.
—¿Cuál es el plan que ella y su familia tienen, o tenían hasta ahora?
—Bueno, yo