Con la presencia de su guapo, millonario, pero traidor esposo, se siente cómoda, aunque sabe que el desenlace para su relación no será nada bueno.
Nataniel saludó con un abrazo y un beso a la pequeña Lupita que corrió hasta su encuentro, mientras que el pequeño Gabriel es alzado hasta la altura del pecho del hombre grandulón y es llenado de caricias y mimos por parte de su papá que lo ha extrañado un montón.
—¡Hola, cariño! —Saludó a Camila e intentó darle un beso en los labios, acto que la chi