La mujer reaccionó a la defensiva.
—Le agradezco sus buenas intenciones, abogado. Pero por ahora creo que no estoy interesada en saber quién es mi abuelo y tampoco saber si tiene o no dinero como mis suegros alegan.
Ese señor ni siquiera sabe que yo existo, bueno, eso es lo que yo pienso porque durante mi padre estuvo con vida jamás vino a visitarnos y mi papá tampoco me platicó nunca sobre su existencia, entonces, ¿para qué lo puedo buscar ahora que ya soy mayor de edad y huérfana? lo que él