El anciano continuó con su buen humor.
—¿Qué cambio hay con saber que no ha resultado lo que esperabas? Es una niña muy hermosa y es lo que importa.
—Nada papá, de igual forma la voy a querer. Pero yo no sé qué hago aquí contigo, mejor dime en dónde está ella y me voy ahora mismo.
—Es broma hijo, tu mujer ha dado a luz a un varón. Tu hermano estará muy feliz cuando se entere, él anhelaba tanto a un sobrino y ahora ya lo tiene.
Al escuchar esas palabras, Nataniel sintió un nudo en la garganta, p