Capítulo 84. Padres emocionados.
La habitación quedó en absoluto silencio. Era como si el tiempo se hubiese detenido, el tictac del reloj de pared, contagiaba el ambiente con una atmósfera cargada de emociones.
Los ojos de él se abrieron como platos, sus labios se curvaron en una mueca de sorpresa.
El impacto de aquellas palabras había sido tan profundo que hasta el aire parecía haberse suspendido. La mirada de él se desvió hacia la prueba de embarazo, como si no pudiese creerlo. Sus mejillas adquirieron un tono rosado y sus