Capítulo 53. Por favor, perdóname.
Nidia no podía creer lo que Iker le decía, sacudió la cabeza incrédula, eso era una locura, eso no podía ser verdad, se repetía una y otra vez en su mente.
—¿Cómo es posible? —preguntó mientras su mente intentaba comprender aquel descubrimiento —¿Qué me estás diciendo? ¿Estás seguro de que este niño es tu hermano gemelo? ¿De dónde sacaste eso que me dices? —preguntó con voz temblorosa—, eso es mentira, debe ser un error, no hay ninguna explicación lógica Iker para eso que dices ¿Quién te dijo?