Capítulo 219: Un Hall no va a criarse fuera de su familia.
Zucker Hall
La luz filtrada por las cortinas apenas iluminaba la habitación cuando me desperté, mi respiración agitada y el sudor en mi frente eran señales claras de que algo me había perturbado profundamente. El eco del sueño aún resonaba en mi mente: un niño, su risa cristalina y sus ojos brillantes que me miraban con la inocencia propia de un infante.
Me senté en la cama, apoyando la cabeza entre mis manos. Los recuerdos de la noche anterior se mezclaban con la imagen del niño en mis sueños.