Landon Hall
Sus ojos se abrieron como platos ante mis palabras, su sorpresa evidente en cada uno de sus gestos. Por un momento, ninguno de los dos supo cómo reaccionar. El aire se volvió denso, cargado de una tensión que parecía palpable.
Jessica retrocedió un paso, alejándose de mí. Su rostro reflejaba una mezcla de incredulidad y confusión. Yo mismo me sorprendí al decirlas en voz alta, y ella quizás no esperaba escuchar esas palabras provenientes de mi boca. Yo mismo me sorprendí al decirlas