Capítulo 186: Una doble amenaza.
Emma Leyton
Lloré durante unos minutos más, sintiendo los brazos reconfortantes de Maxwell rodeándome, sus palabras eran dulces y cálidas, y aunque en ese momento no podía calmar mi dolor, me ofreció un consuelo que valoraba profundamente.
Finalmente, logré recomponerme poco a poco, secando mis lágrimas con la manga de mi suéter. Miré a Max, sus ojos mostraban preocupación y comprensión, y por eso estaba allí apoyándome, eso me emocionó profundamente.
—Siento mucho haberte dicho eso y haberte