Capítulo 118: Una mujer rota.
Lissa Kempless
—¿Qué? ¿Mi hermana? —exclamé visiblemente impactada, mirando a la mujer frente a mí con una mezcla de incredulidad y emoción, aunque una parte de mí se negaba a creer lo que estaba escuchando.
—Eso es lo pensamos, porque Emma es hija de Emerith, tu madre —explicó Tarah, manteniendo la calma y tratando de hacer comprensible la noticia—, por eso es necesario que le practiquemos una prueba de ADN.
Yo me quedé sin aliento mientras veía los ojos de Emma bañados en lágrimas, tratando d