El evento de Luciana Torres ocurrió el tercer viernes de noviembre, en un salón de un hotel de la colonia Roma que tenía capacidad para ciento veinte personas y que esa noche las tuvo casi todas.
Ximena llegó con Sebastián veinte minutos antes de que empezara, cuando las personas todavía estaban encontrando sus lugares y el ambiente tenía esa calidad anticipatoria de los espacios que están a punto de volverse significativos.
Beatriz estaba entre bastidores, o lo que pasaba por bastidores en un e