Mundo ficciónIniciar sesiónEl tráfico masivo de Paseo de la Reforma se movía con la lentitud frustrante característica de las cinco de la tarde, un río interminable de metal brillante y frustración concentrada que reflejaba el sol todavía alto de marzo en millones de superficies de vidrio y acero. Ximena observaba absorta desde la ventana tintada del BMW mientras Rodrigo navegaba con paciencia infinita entre carriles saturados, con la







