Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl apartamento del piso ocho había adquirido durante las últimas semanas la cualidad opresiva de un mausoleo personal, un espacio donde Cassandra existía en una especie de limbo entre la vida que había tenido y la que nunca tendría. El reloj digital del microondas marcaba las 11:47 PM cuando escuchó los golpes suaves en la puerta, un patrón rítmico que reconocía de las visitas anteriores de Damián Blackwood.
No deber







