Mundo ficciónIniciar sesiónEl apartamento del piso once había adquirido durante las últimas horas la cualidad tensa de un campo de batalla después del cese al fuego, un espacio donde dos personas existían en órbitas cuidadosamente calculadas para evitar colisiones que ambos sabían inevitables. El reloj digital del microondas marcaba las 7:23 AM cuando Cassandra emergió del dormitorio con una maleta pequeña en la mano derecha y una expresión en el rostro que







