Mundo ficciónIniciar sesiónLa oficina del piso dieciséis olía a café recién hecho y al aroma cítrico del ambientador automático que se activaba cada hora con precisión mecánica. Sebastián estaba frente a su computadora, revisando el último informe de análisis farmacológico que le habían asignado después de su degradación implícita dentro de Fontaine Industries, cuando la puerta se abrió sin que nadie l







