Armando Fernández
— ¿Tu eres mi otlo papá?— Susurra, apenas pestañeando
—Si cariño, vengo a salvarte. — Respondo, con voz cortada, apenas habla sé que estoy perdido, ella hará lo que quiera conmigo a partir de ahora
—Y yo te salvale a ti. — Promete cerrando sus ojitos, se ve muy débil, unas lágrimas se me escapan de los ojos al verla en ese estado lamentable.
—Debemos apresurarnos, que el señor tome control de todo lo que pase acá y los traiga de vuelta. — Ora el doctor quisiera burlarme
Pe