Capítulo 95: Desmayo
—Si es sobre lo que me dijiste aquel día —respondió Ariadne con la voz más firme de lo que se sentía—, no te preocupes. Me quedó muy claro.
Ashley arqueó una ceja y su sonrisa se transformó. La dulzura se fue de su rostro, como si alguien hubiera apagado una luz, y dejó ver lo que siempre había estado oculto. Fría, calculadora y cruel.
Se acercó un poco más, quedando a centímetros de Ariadne.
—No te hagas la tonta conmigo, secretaria de quinta —dijo Ashley, y cada pala