Capítulo 88: ¿Libre?
El auto estaba estacionado frente a la comisaría. Damián llevaba veinte minutos ahí sentado, mirando la entrada del edificio con los brazos cruzados y la mandíbula tensa. No había querido bajar y menos entrar a ese lugar.
Había llamado a sus abogados para que se hicieran cargo de todo. Eran los mejores, los únicos que sabían cómo hacer desaparecer problemas como este.
Su teléfono sonó. Lo sacó del bolsillo interior de su saco y vio el nombre en la pantalla de su abogado pr