Capítulo 131: El Juego de Ashley
La tarde cayó sobre el resort como una cortina de calor y sombras. Ariadne se había quedado en su habitación durante horas, sin ánimo de salir ni de ver a nadie. El teléfono vibró varias veces con mensajes de Evelyn, pero contestó apenas con monosílabos para no inquietarla. No quería que su amiga dejara de disfrutar por estar pendiente de ella.
Cuando el sol comenzó a descender y el cielo se tiñó de naranja, decidió que no podía seguir escondiéndose. Se duchó, s