Capítulo 10
Lola observa en los ojos de Bruno los celos que le provoca la idea que Ariadna le ha metido en la cabeza.
La loba no soporta la idea de perderlo y aprovecha la oportunidad para incendiar las caballerizas con Ariadna dentro.
Ariadna duerme profundamente tras llorar tanto que el agotamiento la vence. La agonía de descubrir una verdad dolorosa le ha dejado sin fuerzas.
El calor intenso la despierta; abre los ojos y se encuentra rodeada de humo. Apenas puede respirar.
—¡Ayuda! —