Capitulo 67
Alejandra que acababa de dormir a los bebés, regresaba a la casa del médico que se estaba preparando para ofrecer una cena para los invitados, la tensión de los presentes era palpable.
— Hola — Italo que acababa de llegar se acercó lentamente, su corazón latía por ella, pero creía que quizás después de tanto tiempo ella lo había olvidado.
Alejandra lo abrazo, era un calor que salía desde su pecho y con el que Italo se sentía tranquilo, cómodo.
— Te amo, eso nunca va a cambiar, no te