Adam y Glenda disfrutaron juntos de la comida, casi a las once Adam recibió una llamada. Era Martha confirmando que ya había abordado.
—Perfecto, te recogerán en el aeropuerto y te traerán aquí al rancho —dijo Adam, sin dar más detalles. Su esposa estaba seria, quería saber con quién hablaba él, pero optó por esperar antes de preguntar.
Sin embargo, Adam no dijo nada al respecto, tampoco hablo de su conversación con Adri. En su lugar se acostó junto a ella en la gran cama del dormitorio principa