- Yo no le doy mi sumisión a nadie - Las manos de Kamill habían agarrado la muñeca de Emma atrayendo a la Vampiresa por encima de su pecho - Nunca fui sumiso y nunca lo seré- Su voz estaba extremadamente ronca - No me hagas perder el tiempo Vampiresa- Las manos de Kamill tomaron de la cintura a Emma mientras su masculinidad palpitaba por la mujer que tenía ante sus ojos con un toque encantador sexual capaz de dominarlo, pero aquello no tenía por qué saberlo la Vampiresa, mientras sus labios emp