Dimitri dejó todo lo que él estaba haciendo en Alemania a su mano derecha, le advirtió que no podía descuidarse de absolutamente nada, que quería que todo marchase como un reloj, en Alemania era costumbre ser asi de estrictos y exigentes
Mientras tanto en el centro comercial, el CEO Alemán llegaba como siempre vestido a la perfección de pies a cabeza, se robaba las miradas a su paso pero el iba concentrado solamente en encontrar a su mujer, Juliana ya tenía una hora de aquí para allá a sus casi