Por la tarde, Lucien, llegaba a su mansión bastante agotado y hasta con un ligero dolor de cabeza, Milán apareció en su encuentro cargando en brazos a su bebé, el niño miró a su padre y se removió en los brazos de su madre
— Hola pequeño Lucien, ¿extrañaste a papá? hoy he tenido un día muy pesado, espero que está noche si puedas dormir de corrido — dijo el padre mientras daba un beso a su hijo y otro a su mujer
El niño hacía ruiditos de bebé, no le despegaba la mirada a su papá, se tranquilizo h