Lucien, llegó a su oficina alrededor de las nueve de la mañana, estaba hasta el cuello de trabajo, Angelo y el habían comenzado el multimillonario proyecto de los centros comerciales de lujo y su agenda estaba al tope
— ¿A ti que te pasó Lucien? voy a tener que pedirle a Bety, la secretaria que me preste un poco de maquillaje para ocultarte un poco las tremendas ojeras que en el rostro — Dago, nunca había visto así al CEO, ni siquiera cuando había demasiado trabajo
— Mi pequeño Lucien, eso es l