La familia Black, había quedado de la noche a la mañana en la vil calle tal como el poderoso Angelo Di Monti, se los advirtió, si él hubiese sabido cómo estos miserables gusanos habían tratado a su princesa mientras estuvo casada con el mequetrefe de Lucien Black, los había destruido desde mucho antes, pero ahora había llegado el momento de vengar a su querida hija
— ¡No, no puede ser! ¿ésto debe ser una broma, verdad? ¡no pudimos habernos quedado en la calle, las empresas van muy bien, los soci