El imponente CEO, Angelo Di Monti, llegó a su residencia después de saldar cuentas con la gente que se atrevió a lastimar a su hija, cuando entro a su habitación, pudo ver qué su esposa dormía profundamente y no quiso despertarla, ya hablarían al día siguiente de todo lo que pasó
El pequeño Lucien, había dormido abrazado de su madre, seguía muy inquieto pero Angy, lo confortaba, otra vez eran de nuevo solo su hijo y ella, no tenía idea de lo que pasaría en el futuro pero tendría una plática con