Del otro lado de la calle, el millonario CEO Alejandro Maldonado, llegaba también al lados de su único hijo, Alexandro estaba inconciente y por lo que se podía ver muy mal herido, el hombre estaba por volverás loco, le había prestado su potente y veloz coche para que asistiera a la fiesta de cumpleaños de la niña que le gusta, y ahora estaba a punto de perderlo
— !Estoy aquí! ¡papá está aquí, Lucien! ¡vas a salir de esto, no vas a morir, solo... solo resiste, necesito que seas fuerte! — Lucien