Angélica había conocido a Lucien Black tercero por mera casualidad, después de pasarle el vaso con agua e intercambiar nombres, ella se quedó a conversar con él
— ¿Qué te gusta más, la playa o las montañas? — preguntó la chica
— Me adapto a las dos, ¿te gustan las mascotas? — preguntaba el antisocial adolescente
— Si, me gustan, de hecho tengo una gatita gris, ella se llama Milena, es adorable
— No entiendo por qué le ponen nombre de personas a los gatos, pero en fin, yo también tengo un gato s