La junta siguió su curso, los accionistas llegaron para firmar de nuevo el contrato, no estaban muy contentos por qué estaban en sus ocupaciones pero si el accionista mayor los llamaba ellos tenían que acudir
En esta ocasión quedó plasmada la firma de todos y el trato se cerró satisfactoriamente, Lucien Black, volvió a su oficina donde encontró a su hijo llamando por teléfono con el asistente de su madre
— Jan Pierre, ese asistente Philips, dijo a papá que no me comprara helado, es incompetente