La voz del malhumorado padre se escuchó en toda la oficina, el asistente Philips, no podía creer lo que escuchaba decir a su amigo, pues él que lo conocía sabía que no tenía casi nada de paciencia
— Ven acá campeón, no llores, solo son unas hojas, no hiciste nada malo, solo... solo en el futuro pregunta a papá si lo puedes tomar algo para usarlo, esta es la oficina de trabajo de papá y hay muchas cosas importantes aquí, no quieres llevar a la ruina a tu padre, ¿verdad?
— No, papá, el pequeño Lu