Con mucho esfuerzo, Lucien logró calmar un poco la irá de su padre, Julien Torrenegro, estaba bastante golpeado pero a pesar de su indomable carácter permanecía serio, sabía que se lo merecía por haber sido un hijo de puta con una chica como Luciana y que su padre tenía derecho a desquitar su furia por haberla lastimado
No pasó mucho tiempo para que Luciana arribara a la mansión de sus padres, ella venía con los ojos llorosos a hablar con su padre, tocó suavemente la puerta del despacho
— Adel