La cena pasó entre conversas y risas, entre Enmanuell y Doménico, Arielle comió en completo silencio, sentía que no tenía nada más que aportar a la conversación entre ellos dos.
Cogió la servilleta, limpió sus labios y se disculpó.
—Me disculpan, Pero me retiro, estoy muy cansada y veo que ustedes tienen mucho de que hablar. Tengan una buena noche. —se despidió y salió del comedor. Enmanuell no le prestó atención y siguió comiendo. Doménico se puso de pie haciendo la benia y miró a Enmanuell in