PUNTO DE VISTA DE EMBER
—Gracias —digo, tomando la taza. El calor se filtra en mis dedos helados, dándome una sensación de arraigo que necesito desesperadamente.
Knox me mira fijamente a la cara, y lo que ve en ella le hace fruncir el ceño.
"Parece que no has dormido."
“Yo dormí.”
—Parece que dormiste mal, entonces. Y como si algo hubiera pasado entre entonces y ahora que lo empeoró. —Dejó su taza en un poste cercano y se acercó a mí, apartándome un mechón de pelo de la cara antes de que sus ma