PUNTO DE VISTA DE EMILY
Soy esa chica, ¿sabes? La de las gafas siempre un poco torcidas, la que lleva una pila de libros más alta que ella misma y una mancha permanente de café en el cárdigan.
Mi idea de una noche loca de viernes es anotar mi novela de fantasía favorita con un paquete nuevo de bolígrafos de colores.
Entonces… ¿cómo terminé doblada sobre el escritorio de mi profesor de Ética con su semen chorreándome por los muslos?
Todo empezó con mi tesis. Había vertido mi alma entera en cuare