PUNTO DE VISTA DE EMBER
La terraza del desayuno se ha transformado en una explosión navideña que parece como si el taller de Santa Claus hubiera vomitado en un complejo turístico de cinco estrellas.
Los adornos navideños rebosan de todas las superficies disponibles: guirnaldas enrolladas alrededor de las barandillas, adornos gigantes colgando de los árboles, una especie de máquina de nieve artificial que crea una suave nevada que ya se acumula en el pelo de la gente.
Una animadora coordinadora