Mundo ficciónIniciar sesiónLa esperanza de Theo estimuló el siguiente día, pues se despertó con buen ánimo para enfrentar las incidencias. Caminó hasta la cocina para hornear unas cuantas galletas, mientras Adén estaba en el restaurante trabajando, haciendo tiempo para ir hasta el Instituto.
Las galletas recién horneadas reposaban en la encimera. Varias docenas de estas habían en el recinto, con el fin de llevar unas cuantas hasta la cena de esa noche. Por







