Cap. 22
Las mañanas en la casa de las Dubois siempre estaban atiborradas de energía positiva. El ambiente denso se dejaba atrás para comenzar bien el día.
El turno en el hospital había cambiado, lo que le daba a Violette tiempo para prepararle a su hija un desayuno adecuado antes de ir a la escuela. Como madre un tanto sobreprotectora, se preocupaba demasiado por la alimentación de Surada, la primera comida del día siempre era la más importante, por ende, esa mañana ponía en práctica sus conocimientos