Cap. 116
Transitaba el más rápido que sus piernas y condición le permitían; sus ojos permanecían fijos al frente, no tenía el tiempo suficiente o la paciencia para prestar atención a sus alrededores.
Esbozó una sonrisa triunfante al atisbar la moderna edificación erguirse frente a sus narices. Caminó por el pabellón, por el cual transitaban algunas personas. Recuperó la respiración al cruzar el umbral de las puertas deslizantes, una vez que ubicó la recepción la longeva mujer detrás del aparador le ind