Cap. 101
Tan rápido como la voz masculina paladeo el nombre del hombre, el mágico momento termino hecho trizas. Presas de un violento sonrojo, ambos optaron por apartarse y simular que nada pasaba entre ellos dos. Edmond, ajustó la corbata, carraspeo para aclararse la garganta y viro sobre sus tobillos para encontrarse con un antiguo compañero de pasantía.
—Carlo. — Saludó ásperamente, estrechando su mano en un gélido acto de cortesía.
—Es un placer verte de nuevo, ha pasado tanto tiempo desde las práct