Me quedé dormida, cuando me desperté estaba oscuro ya habíamos dejado el desierto atrás, ahora seguía la carretera, este viaje era tan largo y según Ibrahím faltaba mucho todavía.
Aun seguía sin mencionar muchas palabras, pero me di cuenta que había cambiado mucho en estos cuatros días de viaje, antes ni volteaba hacia mi.
Ahora ya me responde algunas preguntas que no le parezcan tontas, entonces tuve una idea y decidí ser su amiga.
Es algo raro e improbable que suceda, porque no creo que él