Para mí sólo existe una.
Nos quedamos hablando por un buen rato sobre Daniel, yo tenia bastantes preguntas sin respuestas hasta que fuimos interrumpidos por el sonido de su móvil, el contestó —Ok, entendido.
Colgó la llamada y me dijo—Luz, me tengo que ir.
Me paso él libro y se levantó lentamente.
—¡Me tendré que terminar sola éste libro!
Dije con un tono burlón.
—¡Prometo volver pronto! —¡Es qué es urgente!
Dijo yéndose.
—ok, Suspiré lentamente.
Decidí quedarme un rato más acostada en el césped, cerrando mis